Algunos
conocen de la simpatía que tenía el difunto rector
Fernando Hinestrosa por la música, especialmente su gusto afable por las óperas
de Wagner. Esto hizo que el pasado lunes 11 de marzo la orquesta Sinfónica
Nacional de Colombia dirigida por el maestro chileno José Luis Domínguez, se
presentara con la sinfonía No. 7 de Beethoven -como también lo hizo la
Fundación Coral Santa Cecilia el día de sus exequias hace un año-. Los dos
conciertos actuaron de la misma manera: fueron formas de recordación a través
de variantes notas tanto de instrumentos como de voces.
“Este acto venía se viene
organizando, los tres puntos: la siembra del roble, el descubrimiento del busto
y el concierto de la sinfónica, hace más de un mes” dice Mariel Cecilia
Hernández, encargada de la oficina de Eventos de la Universidad. Y Como la mayoría de eventos que organiza el
Externado, fue coordinado y poco ostentoso. Todo quedó registrado para no
olvidar detalle alguno; 4 cámaras de video estaban emitiendo el acto en vivo
para Live Stream, el canal de la Universidad, 4 en pregrabado para la futura
edición y recopilación del momento. 20 personas estuvieron encargadas de la
logística logrando el objetivo de mantener todo en orden, dijo también María
Celicia Hernández, mientras cada alguno de nosotros se encargó de presenciar el
descubrimiento del busto en honor al ex rector.
Este acto de conmemoración por el primer año de su fallecimiento
nos reunió a la comunidad externadista, a sus familiares y amigos para
recordarlo de forma colectiva, pues de forma individual lo haremos cuando
pasemos cada día frente al busto realizado por el artista Alejandro Hernández Pinto
en la plazoleta central. Paralelamente, la edición especial del Informativo
titulada “Fernando Hinestrosa: Un hombre extraordinario” se realizó
en su mayoría por el taller de edición de la Universidad, esta publicación que
sale periódicamente se tuvo para el pasado lunes como una un especie de
recordatorio. A su vez es una buena forma de dar a conocer al rector hacia
aquellos estudiantes que no tuvieron cercanía con él o no lo llegaron a
conocer.
Las palabras de Juan Carlos Henao fueron pertinentes, recalcando
siempre la importancia del Dr. Hinestrosa para su familia, la comunidad
universitaria y para el estado social de derecho colombiano. Después de su
intervención y de retirar la tela verde que cubría la imagen de Fernando Hinestrosa
las caras de los asistentes dejaban ver
talves sus pensamientos, sus conocidos mostraban emoción gratificada,
algunos estudiantes se mostraban pensativos.
La familia Hinestrosa se
dirigió hace la casa externadista a un almuerzo finalizado el acto, así juntos
como están la mayoría de familias cuando la muerte los rodea. No me pareció
pertinente hacer preguntas a familiares pues aunque este acto nos involucre como estudiantes de la
universidad, siempre lo llevarán con mayor fuerza en la memoria y en el corazón aquellos que llevan su
sangre. Era el momento de reconfortarse entre ellos, entre su familia después
de un año, después de sentir esa dualidad de presencia- ausencia del Dr.
Fernando Hinestrosa en sus vidas.